Acerca de este curso
Las relaciones entre filosofía y erotismo han sido siempre huidizas, quizás temblorosas. El vínculo entre ambos envuelve con luces y sombras los compromisos ontológicos, éticos y políticos que constriñen a cada época. A su vez, lo erótico ha servido de metáfora tanto para dar cuenta del supremo bien como para señalar aquello inestable, indefinido, peligroso y anómalo. Imbricado con la ética y la estética, al erotismo también se le exigió constituirse como una normatividad aceptable socialmente.
¿Quién eres, Eros?
¿Eres un narcótico, un tirano o un niño revolucionario?
¿Podremos alguna vez nombrarte, Eros, o siempre seremos habladxs por ti?
De la mano de la mitología griega, El banquete de Platón, Bataille, Bifo, Wittig, Perlongher y otrxs autorxs, en este mapa filosófico hincaremos heridas sobre la porosa piel del concepto de erotismo, que es también nuestra piel.